Perfiles con salvoconducto


Axel Seib

No dudaba ni un momento en que al «pobre » imán de Salt se le acabaría dando algo como premio por la turba que asaltaba comisarías, provocaba violencia callejera gratuita y rompía la paz social. Por enésima vez.

Aunque no era difícil ver el futuro. En España no hacen falta bolas de cristal, la misma función hacen los melones que tenemos en responsabilidades políticas. Y aunque un melón es opaco, en España nuestros melones son completamente transparentes. Y cuando el alcalde de Salt corrió un tupido velo(o hiyab, nunca se sabe) sobre la violencia de una comunidad determinada pero puso en cuestión la idoneidad de una operación policial para recuperar una propiedad privada, ya se veía venir el futuro. Casita pagada por el ayuntamiento y, me lo veo, unas disculpas. A veces tengo dudas sobre que no haya nada más rápido que la luz. El típico progre bajándose los pantalones ante delincuentes parece estar a un nivel de velocidad similar.

Pero dejemos esa historia y vayamos a hacer un perfil hipotético de un personaje que puede tener salvoconducto en España para hacer lo que le salga en gana e, incluso, obtenga premios por conductas delictivas.

Vamos a suponer una autoridad religiosa de una confesión extranjera en un país cristiano. Pongamos el caso de un imán. Imán que no trabaja porque no es algo para su posición. Pero su comunidad de feligreses no parece muy dispuesta a pagarle un palacete.

Y digo palacete porque el imán, sin ingresos propios, tiene 9 hijos. Deben estar mantenidos del aire. Pero que no se preocupen las feministas, no son 9 hijos de la misma mujer. El imán tiene sensibilidad y no tiene a la mujer todo el día pariendo. Es polígamo. Parece tener 5 mujeres. Es un romántico. O amancebado, según fuentes clásicas. Pero el caso es que la poligamia está prohibida en su país de residencia. Pero no parecen haber consecuencias legales ni ningún tipo de revisión por parte de la administración y toda la tropa de trabajadoras sociales. El imán, incluso, obtiene rentas de las prestaciones sociales de cada una de sus esposas. O amigas entrañables, según lo que debe pensar la administración para hacer la vista gorda.

Pero aún así, el señor imán, okupa un domicilio. Y no paga durante 5 años sin consecuencias. El pago del agua, energía y tasas municipales, es un secreto. Esperemos que no fuese la propia administración pagando dichas facturas de un polígamo sin oficio que okupa ilegalmente un domicilio. Aunque quizás si, especialmente si él, sus mujeres, hijos y fieles, tienen derecho a voto. Nada es descartable.

El caso es que el hipotético imán, tras 5 años, es desalojado del domicilio que estaba okupando ilegalmente. Y tras ese desalojo, vuelve a intentar entrar. Reincidencia. Pero no se le ve la barba en el calabozo. Y «repentinamente», tras la puesta de sol en Ramadán, una turba de gente con poca energía de día, sale a asaltar una comisaría y practicar la violencia tras algunas palabras de una autoridad religiosa que no conocemos. Ni a sus cinco esposas. No hay consecuencias. Pero el alcalde sale a cuestionar a la policía. Incluso cuestiona la propiedad privada. Le falta mostrar una estampita del imán y familia. Pero no cabrían, necesitaría un álbum de cromos para tanta gente.

Al final, tras varias noches de violencia motivada por una autoridad religiosa, se le concede una casa al imán y su troupé. Pero tras tantas conductas ilegales y abiertamente criminales, no hay insinuación de castigo. Es más, el único momento en que se cumple la ley y se le desaloja de un domicilio que no es suyo, se pone en cuestión. Y en ese momento hay una comunidad que se pone a asaltar comisarías. Pareciera un amago de rebelión contra el estado de derecho y las fuerzas del orden. Pero no, el alcalde dice que no. Y algunos de los asaltantes dicen que no tiene nada que ver el imán con la cuestión. Aunque cuando se le concede una casa pagada por todos los contribuyentes, cesan las algaradas. Coincidencia.

Tendré que amancebarme con 5 mujeres para que no me multen por estar 3 minutos de más en la zona azul.



Categorías:BREVIARIO, TRIBUNA

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