Alfonso Merlos: “En mi libro `Ultimátum´ alerto de las secuelas del Covid que nos pueden dar la puntilla como nación”


Alfonso Merlos es periodista y presidente del Grupo Estrella Digital y la consultora Trocadero Comunicación. Doctor en Derecho Internacional Público y en Relaciones Internacionales, Licenciado en Ciencias de la Información, y Diplomado en Seguridad y Defensa, siempre por la Universidad Complutense de Madrid, ha sido presentador y director de La Mañana del Fin de Semana en la Cadena Cope, alcanzando el liderazgo en la radio española en su franja horaria, director y presentador de los programas De Hoy a Mañana y Al Día en 13TV, convirtiéndolo en el informativo más influyente de la TDT española, y durante los últimos quince años ha intervenido como colaborador en los programas de análisis y debate político y de actualidad de las principales cadenas de televisión, como Las Mañanas de Cuatro o El programa de AR o Buenos Días en Telemadrid.

En prensa, ha publicado miles de artículos como columnista en La Gaceta, El Semanal Digital, La Razón y OK Diario. Ha sido profesor en la Universidad Nebrija, Universidad Complutense de Madrid, SEK, Instituto de Empresa, Universidad Francisco de Vitoria y colaborador del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional. Es autor de una decena de libros sobre política nacional e internacional, seguridad y defensa, y comunicación, y de decenas de capítulos de libros. Es Antena de Plata de la Federación de Asociaciones de Radio y Televisión, Premio Mariano José Larra de Periodismo de la Asociación de la Prensa de Madrid, Premio Nacional de Defensa, Premio Ejército y Premio de la Asociación Europea de Tecnología e Innovación. Tiene, entre otras condecoraciones, el Gran Collar de la Asociación de Victimología y Justicia, la Medalla de Honor de la Asociación de Municipalidades de Perú y la Medalla al Mérito en el Trabajo de la Asociación Europea de Economía y Competitividad.

¿Por qué decidió escribir un libro titulado Ultimátum?

Es lo que la pandemia ha significado especialmente para España. No sólo una enfermedad que ha producido muertes y dolor sino un aviso, una amenaza a un país que en lo político, en lo institucional y en lo económico ya venía arrastrando una disfunciones gravísimas que auguraban la llegada de malos tiempos. O se inicia una respuesta y una revolución en todos esos aspectos, de inmediato, o las secuelas del covid nos pueden dar la puntilla como nación.

La gestión de la crisis ha sido catastrófica, el problema es que el gobierno y sus medios de propaganda la han conseguido maquillar de tal manera que muchos españoles piensan que España la ha gestionado lo mejor que podía o incluso mejor que otros países…¿Cómo se puede desmentir esto?

No pienso que haya una mayoría de españoles que crea que tenemos un gobierno capacitado, eficaz y que ha estado a la altura. Es verdad que ha sorprendido cómo el primer poder del Estado se ha puesto al frente de una operación de maquillaje y de desinformación, en medio de una descoordinación aterradora y patética. Y también es verdad que el desmedido protagonismo de las redes sociales ha abonado el terreno para el entontecimiento de un segmento de la población, ahuyentando la masa crítica. Esto nos empobrece y debilita como país y degrada la calidad de nuestro sistema democrático.

Prestigiosos pensadores como González Cuevas afirman que la izquierda española es de las más indigentes intelectualmente hablando del mundo… ¿Fue una temeridad que los españoles votasen mayoritariamente a las izquierdas, con gente en cargos de responsabilidad sin otra preparación que la militancia política?

Es auténticamente pasmosa la radical falta de experiencia y preparación de quienes, más desde la extrema izquierda que desde la izquierda, han llegado al poder. Es un desastre sin paliativos que estamos obligados a remediar y superar lo antes posible. El nivel de indigencia intelectual de una vasta parte de los dirigentes que padecemos carece de parangón en cualquier nación de nuestro entorno.

¿Cuáles han sido bajo su juicio las principales negligencias en la pandemia del gobierno PSOE-Podemos?

De un lado, está el pensamiento Alicia en el país de las maravillas: como quienes debían estar al mando de la nave no iban a permitir que nada les fuese mal, negar el drama o minimizarlo o anticipar en falso su fin. De otro, el sectarismo y la difusión masiva y burda de propaganda no ha hecho ningún bien. A nadie. Ni siquiera a quienes han perpetrado desleal y toscamente este plan. De ahí su hundimiento hoy en las proyecciones de voto.

Vemos las ciudades distópicas, solo animadas por algunas terrazas que nos impiden ver la multitud de negocios que han tenido que echar la persiana. ¿Costará mucho recuperar la economía?

Corremos el riesgo de creernos un espejismo que no se corresponde con la realidad. Es un hecho indubitado que a nivel personal, familiar y empresarial, las huellas del covid son tremendamente graves y profundas. El avance de la vacunación y la llegada del verano están propiciando una imagen de trago superado que no pasa de ser un holograma. Se avecina un otoño muy delicado y en el que la crisis social avanzará inexorablemente.

¿Hasta qué punto las elecciones de Madrid suponen un punto de inflexión en la política española?

Han puesto coto y freno a quienes desde posiciones ideológicas arcaicas, derrotadas e incluso antidemocráticas pensaban que criminalizando y demonizando a un adversario podían hundirlo. La estrategia la han impulsado candidatos y políticos de extrema izquierda en general de tan poca entidad que Madrid, más allá de los votantes de derecha, se ha levantado. Creo que es pronto para saber hasta qué punto va a cristalizar esa tendencia y cuajar en las próximas elecciones generales.

Temas tan graves como el de Ceuta, presumiblemente harán que Vox crezca. Tras la irrelevancia de Ciudadanos, ¿El PP se verá obligado a aceptar a Vox como un socio a todos los efectos?

Es un hecho consumado. En Ultimátum se analizan las turbulencias de esa relación de interés, con miradas de reojo y no exenta de celos. Fue un error del Partido Popular, en su día, situar en la diana de sus ataques a Vox; pero ya hay una corrección de ese planteamiento, que amén de injusto, no es útil para los objetivos de Pablo Casado si quiere gobernar España. No diría que están condenados a entenderse sino destinados, porque así lo considera el electorado desde el centro a toda la derecha.

¿Cree que corremos el riesgo de que la izquierda suspenda o aplace indefinidamente las elecciones si las encuestas le fuesen desfavorables?

Es impensable una convocatoria anticipada de elecciones generales este otoño. En plena crisis social y descomposición de la extrema izquierda, significaría un riesgo de perder el poder para Sánchez que el presidente nunca, anticipadamente, asumiría.

¿Piensa que, ante la falta total de escrúpulos de la izquierda, sería posible un pucherazo informático?

Más allá de los tics totalitarios, alevosos y expansivos de la extrema izquierda, España como Estado dispone de mecanismos de defensa para responder a estas eventuales o hipotéticas agresiones que nos dejarían no sólo heridos de muerte como país sino a la altura de regímenes bananeros, más propios de latitudes caribeñas.

Si a pesar de todo lo dicho, en las próximas elecciones vuelve a gobernar una coalición de derechas, ¿teme la violencia de la izquierda en las calles?

Desconociendo la intensidad de esa violencia, por supuesto, que es previsible. España tiene una larga trayectoria y experiencia que demuestra, inexorablemente, que cuando el ruido y la furia se traslada a sus calles es la extrema izquierda quien lo propicia. En Ultimátum se expone a las claras este fenómeno en el análisis y el contexto de las algaradas y el levantamiento facineroso que se consumó en defensa del rapero Hasél.

¿Hasta qué punto la Corona puede ser un freno a la imposición del programa del Frente Popular?   ¿Se halla en grave riesgo la Monarquía?

La Corona no está maniatada, pero cualquiera de sus movimientos están siendo, por razones obvias, especialmente observados. No en el corto plazo, pero sí en el medio, hay un alto riesgo de un cambio de modelo de Estado. Vienen generaciones con enormes carencias de pensamiento y con una rotunda falta de sensibilidad para valorar y apoyar lo que la Monarquía parlamentaria significa en términos de estabilidad. Y pueden derribarla si se ayudan de un futuro gobierno, en un plazo de años, de izquierda y extrema izquierda.

Si PP y VOX consiguen llegar al poder, ¿cree que se atreverán a acometer reformas imprescindibles como el cambio de la ley electoral para impedir que los separatistas decidan quien gobierna España?

No creo confundir la realidad con el deseo. Una de las aportaciones interesantes de Vox puede ser, en efecto, empujar al Partido Popular a acometer medidas que están en boca de todos y que motu proprio, por puros complejos y otras debilidades incomprensibles, nunca se ha atrevido a impulsar. Si bien no de manera profunda, creo que ese gobierno y ese Parlamento legislaría para acabar con la injusticia de la desmedida representatividad que nacionalistas excluyentes y separatistas, incluidos los sediciosos, disfrutan en esta etapa democrática y tanto daño ha hecho al interés general y a la convivencia ciudadana.

Por Javier Navascués



Categorías:Entrevistas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

DESPERTA

Red sociocultural

A %d blogueros les gusta esto: