HISPANIDAD: Así exterminó el ejército de Estados Unidos todo rastro de la herencia española en Filipinas


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En 1599, un sínodo celebrado Manila,con la asistencia de los principales jefes tribales del archipiélago, decidió aceptar al Rey de España «como su natural soberano» e incorporar sus respectivos estados étnicos a la Administración española establecida en Manila, «la muy noble y siempre leal ciudad». La complejidad tribal de este archipiélago, formado por más de 7.000 islas, impidió que en el castellano se extendiera en la totalidad del territorio, pero sí fue durante tres siglos la lengua mayoritaria y la oficial en cuestiones administrativas y comerciales. Pese a ello, solo un siglo después de la salida de España, en Filipinas hay solo dos idiomas oficiales, el filipino y el inglés, y se ha borrado toda presencia ibérica de los libros de historia.

La independencia de Filipinas fue seguida de un periodo de dominio estadounidense, justificado en que, según el presidente William McKinley, «los filipinos eran incapaces de autogobernarse» y no cabía más opción que «educarlos y cristianizarlos», lo cual era un insulto a los españoles, que habían establecieron mediante decreto, en 1863, la educación pública gratuita en el país. No fue el único intento de EE.UU. encaminado a borrar la presencia de la civilización que vertebró la unidad política y religiosa del archipiélago por primera vez en su historia.

No eran libertadores

Mientras los llamados «últimos de Filipinas» resistían a la desesperada aún en la iglesia Baler, los filipinos que se habían levantado contra España en 1896 giraron abruptamente sus rifles y machetes hacia los estadounidenses, que habían decidido unilateralmente quedarse en propiedad el antiguo territorio de ultramar de España. En el Tratado de París del 10 de diciembre de 1898, en virtud del cual se puso fin a la Guerra hispano-estadounidense, EE. UU. no permitió la presencia de delegados filipinos o cubanos y obligó a España a ceder el archipiélago y las demás colonias del Caribe y Oceanía.

A la vista de que los norteamericanos no llegaban como libertadores, sino como conquistadores, el líder filipino Emilio Aguinaldo leyó el 12 de junio de 1898 la Declaración de Independencia de Filipinas en Cavite justo cuando estaba terminando la guerra hispano-estadounidense. Además, convocó elecciones constituyentes que confluyeron en la redacción de la Constitución de Malolos, la primera Constitución de la historia de Filipinas, escrita en lengua española, la oficial del archipiélago.

Ilustración de la Iglesia de Baler convertida en fortín por los españoles
Ilustración de la Iglesia de Baler convertida en fortín por los españoles

El 23 de enero de 1899, nació así oficialmente la Primera República Filipina, pero lo hizo a espaldas de los EE.UU, que se valió de las armas y de un ejército que llegó a sobrepasar los 100.000 hombres desplegados para revertir esta independencia. Según fray Manuel Arellano Remondo, autor de «Geografía General de Las Islas Filipinas», las guerras para aplastar a la insurgencia filipina provocaron matanzas, ejecuciones sumarias y un millón de muertos en el archipiélago.

Como explica el historiador norteamericano Paul A. Kramer en un artículo publicado por la revista «New Yorker» en 2008, la quema de villas, la violencia y la tortura mediante el método del ahogamiento simulado por parte de las tropas norteamericanos provocaron incluso la indignación de una parte de la sociedad americana que se identificaba como antimilitarista y antimperial.

«El español o idioma nativo no es esencial. Con la expulsión de los españoles, sigue que nuestro idioma se adopte inmediatamente en los tribunales»

Según este autor, las primeras denuncias de torturas aparecieron en los periódicos norteamericanos a pesar de la censura impuesta por las autoridades militares a la información procedente de las Filipinas. En mayo de 1900, el periódico «Omaha World-Herald» publicó una carta del soldado A. F. Miller de un regimiento de voluntarios donde revelaba el uso generalizado de la tortura contra los prisioneros de guerra y en particular, el uso de la «water cure» como mecanismo para obtener información de los filipinos. Los insurgentes filipinos eran colocados de espaldas, sujetadas por varios soldados y se les colocaba un pedazo de madera redonda en la boca para obligarlos a mantenerla abierta. Una vez sometido el prisionero filipino, se procedía a verter grandes cantidades de agua en su boca y fosas nasales hasta provocarles asfixia.

Los planes de EE.UU.

Junto a la tortura contra la población, se abrió un periodo de exterminio de toda herencia española. El idioma inglés fue impuesto a la fuerza sobre los habitantes como lengua vehicular y oficial, lo cual no supuso un reconocimiento a los filipinos de la ciudadanía estadounidense. El cónsul en Manila, O. F. Williams, en una comunicación al secretario de Estado, Mr. Day, en la temprana fecha del 2 de julio de 1898, sugirió las líneas de actuación respecto a la política lingüística:

«Cada empresa norteamericana en cada uno de los cientos de puertos y populosos pueblos de las Filipinas será un centro comercial y escuela para nativos dóciles conducentes a un buen gobierno según el modelo de Estados Unidos. El español o idioma nativo no es esencial. Con la expulsión de los españoles, sigue que nuestro idioma se adopte inmediatamente en los tribunales, puestos públicos, escuelas e iglesias nuevamente organizadas y que los nativos aprendan inglés».

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Filipinos asesinados por los norteamericanos

Héroes filipinos de la independencia. Sentados, Pedro Paterno (Izq.) y Emilio Aguinaldo.

Este acoso estatal explica cómo el castellano pasó de ser, en 1898, la lengua más hablada de Filipinas a ocupar un papel marginal en la actualidad. La República, que siguió teniendo el castellano como lengua oficial, estuvo activa hasta la captura y arresto de Emilio Aguinaldo, calificado como «bandido fugitivo», por las tropas estadounidenses el 23 de marzo de 1901 en Palanan, Isabela. Macario Sakay continuó, a duras penas, la resistencia hasta 1907, cuando fue capturado y ejecutado. A partir de estas fechas, Filipinas se convirtió, en la práctica, en una colonia de EE.UU.

En 1916, se otorgó un régimen de cierta autonomía, como Estado libre asociado, pero no fue hasta julio de 1946 cuando proclamó la independencia tras la ocupación japonesa en la Segunda Guerra Mundial. Precisamente durante este conflicto los bombardeos americanos y las atrocidades japoneses sobre Manila y otras regiones se ensañaron con especial atención en los distritos de habla española y en los templos católicos.

En pocos días, los últimos restos del colonial español de Manila, presente en sus edificios históricos, fue arrasado y alrededor de 300 españoles de los 3.000 censados murieron asesinados por los japoneses. La presencia de ciudadanos de españoles o descendientes de estos disminuyó en picado, ya que, además de los tres centenares que murieron de entre los 3.000 residentes, otros 500 volvieron a la Península en esas fechas.

César Cervera. Fuente Abc

6 pensamientos en “HISPANIDAD: Así exterminó el ejército de Estados Unidos todo rastro de la herencia española en Filipinas

  1. Y sigue el mismo régimen, que después dejaría a Hiro Hito en su trono, ya como aliado, para lo cual le aplastaron la posible oposición obrera y religiosa, mayoritaria en Hiro Sima y Nagasaki, sin interés militar alguno y con fuertes comunidades católicas y asociaciones sindicales.

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  2. Los americanos conquistaron un territorio libre para tener una colonia.

    Lo que pasa es que eso está en contra de la mitología fundacional propia de esta nación: la lucha por la libertad, la democracia y la independencia del poder colonial.

    Entonces, ¿qué hacer?

    Disfrazar esa relación colonial con algo:

    Así no han conquistado Filipinas, sino que la han “liberado” del atraso católico y español: la vieja propaganda de la masonería.

    En cuanto pudieron se hicieron con todos los resortes del poder, machacaron a la población filipina y convirtieron a Filipinas en una colonia mercantil donde los productos norteamericanos, porque se producen en masa para un mercado enorme son mucho más baratos, se pueden vender libremente en su colonia, cortando así de raíz su desarrollo económico y el bienestar del pueblo.

    Mientras tanto se hicieron con los servicios públicos (que eran iguales a los de cualquier provincia española) y los sustituyen con compañías norteamericanas, como el servicio postal y los servicios de traída de aguas.

    Las bases militares que pusieron allí -Manila tiene la mejor bahía natural de toda Asia – son las que atrajeron la invasion japonesa, que tanto daño ha hecho, y lo que traerá problemas con China, que es el enemigo natural de Estados Unidos y con el que luchará por la supremacía.

    Ni que decir tiene que la imposición del inglés, que fue muy impopular entre la población, la pagó el Gobierno filipino importando maestros norteamericanos protestantes, no la pagó Estados Unidos. Era una solución de la masonería para descatolizar a los filipinos controlando la educación.

    No fue la guerra popular en Estados Unidos.

    Hubo una parte de la población que sí quería tener colonias, pero no todo el mundo estuvo de acuerdo, justamente porque era contrario a la existencia de su propio país; como tampoco estuvo de acuerdo en sustituir el español por el inglés.

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  3. Hay que hacer resaltar que ningún gobierno español desde 1898 ha hecho absolutamente nada para proteger el español que todavía quedaba, ni el pasado hispanico, que es realmente filipino, no era de extranjeros.

    A pesar de las ingentes ayudas y donaciones de dinero de los contribuyentes españoles que se han donado a los políticos y ONGs de amigos en el tercer mundo, que no han servido para nada, excepto para enriquecer a los dictadores y a los intermediarios amigos y fortalecer su opresión sobre la poblacion inocente.

    Naturalmente el peor ha sido el patán zapatero; pero Rajoy no le ha ido a la zaga.

    Un reflejo de la política española general desde 1978 que no ha valido para nada, excepto para fortalecer al bipartidismo y para enriquecer a sus corruptos líderes con dinero público, que “no es de nadie”.

    Han estado gastando el dinero que quitan a los españoles sin ningún objetivo y sin ningún resultados fortaleciendo el papel autocrático de Moncloa como dispensador de mercedes a cambio de fidelidad y de sumisión ( como en cualquier sociedad medieval)

    Cuando nos preguntamos por qué nada ha funcionado desde 1978, tenemos que recordar que, como es natural, porque sigue los mismos principios, que la política internacional y la política de cooperación, a pesar de la fortuna que nos ha costado, tampoco ha funcionado.

    Luego vienen los del PP diciendo que con ellos “funcionan las cosas”… para copiar a los socialistas y robar exactamente igual con exactamente los mismos resultados.

    Esta es la tomadura de pelo gigantesca de la 3 República Bananera que los masones intentan desde 1808 meternos por el ano. No entiendo con qué objetivos ni en que nos beneficiamos el Pueblo, a parte de pagarles su barra libre.

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  4. No solamente pasó esto en Manila.

    Pasó en muchas partes.

    En Cebu los americanos destruyeron la herencia hispana a posta.

    Las casas tradicionales filipinas, que eran realmente filipinas, porque, adaptada a la realidad tropical del país, tenía características propias, como por ejemplo el uso de capiz -conchas de una especie de abalone, que sirven para tamizar la fuerte luz natural del trópico- en ventanas correderas de origen, parece, japonés. Eran las típicas casas de soportales castellanos con un sistema natural de refrigeración de origen nativo.

    Simplemente no eran lo suficientemente moderno, limpio y norteamericano.

    (porque lo español, católico y tradicional es “atraso” e impide crear un nuevo futuro , esto es, lo que los conquistadores norteamericanos quieren que creas. Ya se sabe que quien controla el pasado, controla el futuro)

    Efectivamente el punto de cambio fue la liberación norteamericana en la 2 Guerra Mundial, que causó un gran trauma en la población, acaba definitivamente con la guerrilla antiamericana y hace que mucha gente con parientes en España, emigren, mucha gente del campo emigra a Manila e Intramuros es completamente arrasado hasta los cimientos.

    En Ermita, barrio cerca de Manila que hablaba una lengua criolla con características propias (tenía influencia portuguesa), desaparecen sus hablantes y con ellos su chabacano propio …

    El idioma filipino -la variante propia del español hablada en Filipinas – es arrinconado hasta desaparecer por la administración norteamericana primero y por la masónica de Quezon, el primer presidente “independiente” tras la época colonial estadounidense .

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