HISPANIDAD: Cuando los ingleses vendían a sus esposas en el mercado en los siglos XVII-XIX


Venta-esposas-Inglaterra-siglo-XVIII

La primera noticia de venta de esposas en Inglaterra, es de 1533, según apuntan algunos investigadores probablemente debido a su difusión cuando la prensa escrita empezó a hacerse común. Parte de la razón de tan insólita tradición está en la ancestral tendencia británica a no legislar demasiado: es conocido el hecho de que Reino Unido no tiene una constitución escrita y en otros tiempos eso se hacía extensivo a otros aspectos; uno de ellos era el matrimonio, para cuya celebración únicamente era necesaria la edad legal para dar el consentimiento (doce años para las mujeres, dos más para los hombres) y una licencia del sacerdote.

Ni siquiera se registraba, quedando reconocido bajo un formulismo oral implícito de los contrayentes denominado coverture. Esa insólita situación perduró hasta 1753, en que se promulgó la llamada Marriage Act (Acta de Matrimonio), que establecía la obligatoriedad de una ceremonia oficial.

Ilustración de prensa de 1870/Imagen: History of Women
Ilustración de prensa de 1870 / Imagen: History of Women

El verdadero problema de esa rareza no estaba en casarse sino en divorciarse, al no haber constancia previa de unión matrimonial. Existían entonces varias formas de proceder para un divorcio: acuerdo mutuo ante notario, solicitud formal al Parlamento e incluso el abandono de la casa por parte de uno de los cónyuges. En todos ellos decidía la Court of Arches (un tribunal eclesiástico) y se juntaban una serie de condicionantes que dilataban el proceso durante muchísimo tiempo, sin contar el enorme coste económico.

Como siempre, las clases adineradas no tenían mayor problema pero en la Inglaterra de aquella época la mayoría de la gente no entraba en esa categoría, así que, quizá inspirándose en el citado caso reseñado en 1302, los ingleses que habían naufragado en la vida matrimonial encontraron esa opción para solucionarlo. Conviene aclarar que hay pocas noticias respecto a que las esposas afectadas se negaran (la mayoría ya decimonónicas), lo que indicaría que ellas mismas estarían de acuerdo en ese método como vía para escapar de la infelicidad conyugal. No obstante, también constan casos en los que las ventas fueron impedidas por grupos de mujeres o por el público mismo.

Así, aunque en realidad era algo ilegal (o, al menos, alegal) y a menudo terminaba en un proceso judicial abierto por las autoridades, el pueblo lo consideraba normal y se solía llevar a la práctica con cierta ceremonia: el marido llevaba a su mujer simbólicamente de un ronzal (o una simple cinta, normalmente atado a un brazo pero a veces al cuello o la cintura) para celebrar una subasta pública en el mercado, frecuentemente publicando antes el correspondiente aviso de venta en un periódico (lo del mercado era por tratarse de un foro de reunión solamente, si bien hay alguna referencia excepcional a alguna mujer vendida al peso). Otras veces se hacía en alguna taberna y la moneda usada para el pago era la bebida.

En cualquier caso, si se hacía publicamente solía haber bastantes espectadores y el ambiente resultaba poco agradable para ella. El acuerdo entre vendedor y comprador adquiría categoría contractual sin más, o al menos así lo creían ellos (el British Museum conserva una factura de una de estas transacciones, fechada en 1758, pero es la única conocida), y el esposo quedaba liberado de cualquier compromiso hacia su ex. A menudo, quien pagaba por la adquisición era el amante , pero el precio era siempre muy bajo porque de lo que se trataba era de romper el vínculo entre esposos.

Ilustración de 1820/Imagen: dominio público en Wikimedia Commons
Ilustración de 1820 / Imagen: Dominio público en Wikimedia Commons

La costumbre, que apenas se extendió a Gales, Irlanda y Escocia (también a las colonias americanas) más que de forma testimonial, perduró en el tiempo, aunque en el siglo XIX decayó y pasó a ser considerada un insulto al sexo femenino, quedando restringida al mundo rural y a los segmentos más bajos de la escala social, con constancia de ciento cincuenta y ocho casos en esa centuria; en total fueron cuatro centenares registrados (en la práctica seguramente más), una minucia comparada con las decenas de miles de fugas que llegó a haber en la era victoriana.

La actitud de las autoridades ante la venta de esposas fue ambigua y a veces contradictoria. Legalmente no se consideraba legítima y, como decía antes, los jueces podían intervenir para impedirla y sancionar a los implicados; sin embargo, en otras ocasiones reconocieron la transacción (en parte quizá por la cuenta que les traía, ya que hay referencia a una agresión popular contra un magistrado que trato de impedir una venta en 1819). Tan imprecisa era la cosa que en alguna ocasión la operación se revirtió: en 1826, tras la muerte del marido que la había comprado, una mujer volvió con el anterior y permanecieron juntos varias décadas.

Por increíble que parezca, las ventas siguieron hasta 1913, aunque para entonces ya eran fruto de la ignorancia más que nada porque la Matrimonial Causes Act de 1857 facilitó los trámites de divorcio con la creación de un Court of Divorce and Matrimonial Causes, es decir, un tribunal específico y civil, y la abolición de la consideración deladulterio como delito (algunos jueces de moral especialmente rígida consideraban que las ventas eran meros encubrimientos para ello). Cabe hacerse ahora otra pregunta: ¿hubo venta de esposos? La respuesta es que sí pero muy pocas de las que se tenga noticia.

Fuentes: Fiesta y rito en la Europa moderna (Edward Muir) / La globalización del Derecho contractual (Frederico Eduardo Zenedin Glitz) / Untying the Knot: A Short History of Divorce (Roderick Phillips) / El alcalde de Casterbridge (Thomas Hardy) /

Fuente: La brújula verde

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s