“DE LAZOS AMARILLOS Y PARTIDOS CONSTITUCIONALISTAS” por José Alsina Calvés


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Lo que detuvo el golpe fue la movilización ciudadana de gran parte de la población de Cataluña, que obligó al casi desaparecido gobierno de España a actuar

 

El pasado mes de octubre Cataluña vivió un intento de golpe de Estado. Los separatistas, atrincherados en la Generalitat, intentaron romper la unidad de España y del Estado proclamando una república sediciosa, que duró solamente unos minutos. Lo que detuvo el golpe fue la movilización ciudadana de gran parte de la población de Cataluña, que obligó al casi desaparecido gobierno de España a actuar, y a aplicar, de forma muy superficial, el artículo 155 de la Constitución.

Decimos que la aplicación del 155 fue superficial porque dejo intacta toda la máquina propagandística del separatismo (TV3, CatRadio y toda la prensa subvencionada), y porque permitió a los golpistas volver a presentarse a las elecciones autonómicas, que ganaron en escaños, aunque no en votos.

El único poder del Estado que actuó con firmeza fue la judicatura. Varios dirigentes golpistas acabaron en la cárcel, y otros huyeron de España (Puigdemont fue el primero en huir). Desde entonces el separatismo ha lanzado una campaña frenética a favor de los supuestos “presos políticos”. Hemos visto el espacio público llenarse de plásticos amarillos, y henos visto edificios públicos (ayuntamientos, consellerias) lucir también lazos amarillos.

Ante la absoluta inacción del Estado ha sido otra vez la ciudadanía la que ha actuado. Grupos de ciudadanos anónimos, al margen de los partidos políticos, organizados en asociaciones cívicas, han realizado una gigantesca operación de limpieza en todos los pueblos y ciudades de Cataluña

El separatismo intenta dar la imagen de “todo un pueblo” unido, de una sospechosa unanimidad propia de regímenes totalitarios. En realidad lo único que está demostrando es un desprecio absoluto hacia una gran parte de la población de Cataluña que no comparte su abducción. Ya lo dejo bien claro la Forcadell, cuando dijo que los que no votábamos opciones independentistas no formábamos parte del pueblo de Cataluña.

Ante la absoluta inacción del Estado ha sido otra vez la ciudadanía la que ha actuado. Grupos de ciudadanos anónimos, al margen de los partidos políticos, organizados en asociaciones cívicas, han realizado una gigantesca operación de limpieza en todos los pueblos y ciudades de Cataluña. Ciudadanos anónimos, sin ningún tipo de apoyo ni de las instituciones ni de los partidos autodenominados constitucionalistas, han estado saliendo a la calle, noche tras noche, soportando el acoso de la policía del régimen (Mossos d’Esquadra) y de las policías paralelas (CDRs), aguantando insultos, provocaciones y agresiones.

ahora, politiquillos que hasta el momento no habían dicho ni “mu”, que nunca habían ayudado ni apoyada a estos grupos (y a los que despreciaban con el mote de “radicales”), quieren apuntarse al carro para sacar votos.

Esta labor, que desde Somatemps hemos apoyado desde el principio, empieza a notarse. No solamente por las toneladas de plástico contaminante que han ido a parar a la basura, sino porque ha trascendido al debate político. Y ahora, politiquillos que hasta el momento no habían dicho ni “mu”, que nunca habían ayudado ni apoyada a estos grupos (y a los que despreciaban con el mote de “radicales”), quieren apuntarse al carro para sacar votos. Hemos podido ver a aprendices de “macroncito” montar su particular “performance” frente a las cámaras retirando lazos amarillos.

Así son los partidos políticos. Van a la zaga de la sociedad, se ponen delante de la pancarta y solamente piensan en los votos ¿Qué podemos esperar de unos partidos que enarbolan como bandera una Constitución que permitió, durante años, a Pujol sembrar el odio hacia España, y que ahora permite que Chis Torra sea presidente de la Generalitat?

 

 

One comment

  1. Buenísimo, nadie parece darse cuenta de la anomalía de tener unas cantidades enormes de figurantes llamados políticos, con unos privilegios inauditos, que usurpan el presupuesto únicamente para repartirse prebendas y mantener un aparato publicitario al servicio de sus intereses totalmente contrarios al interés general o bien común. Mientras que es la propia sociedad esquimada, la que se las tiene que apañar ante los problemas alucinantes, totalmente artificiales y como usted dice, para colmo van observando por donde sopla el viento para aprovecharse e interceptar a esa sociedad para seguir en el cambalache indecente en el que están instalados. Se piensan que ‘democracia’ es sinónimo de ‘todo vale’.

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