Con dos webs: Cuando Felipe II hizo detener a todos los diputados catalanes (1569)


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En julio de 1569 Felipe II ordenó al virrey de Cataluña, Diego Hurtado de Mendoza, la detención de los “diputats” de las Cortes catalanas. Se produjo una gran conmoción en Cataluña pero las órdenes fueron cumplidas. El motivo fue de índole religiosa y política.

El origen del problema era la fuerte inmigración francesa que sufría Cataluña en esos años. Francia era entonces un país en plena guerra civil religiosa entre católicos y hugonotes (calvinistas). El rey temía que Cataluña estaba sufriendo una invasión protestante disfrazada de inmigración laboral. La Inquisición informó al rey que la Generalidad y los miembros de las Cortes mantenían pactos ocultos con los protestantes franceses y que Cataluña se inclinaba hacia el protestantismo. El fuerte bandolerismo que sufría entonces Cataluña parecía abonar la tesis del peligro de la inmigración francesa.

D_H_mendoza.jpgSegún el historiador John Lynch “en el seno del gobierno existía la sensación de que la situación en Cataluña era crítica aunque en buena medida la crisis era imaginaria”. La negativa de la Generalidad a pagar a la Corona el impuesto del “excusado” sobre los impuestos de las parroquias, concedido por el Papa a Felipe II y su también negativa a a dar explicaciones a la Inquisición convencieron al rey de que Cataluña estaba a punto de inclinarse hacia el protestantismo.

Hay que recordar que en ese momento, España vivía una situación de grave riesgo a su seguridad. En 1568 había empezado en Andalucía la sublevación de los moriscos que llegó a ser una guerra muy sangrienta y una grave amenaza para el reino. Además en ese mismo 1568 había empezado la sublevación protestante en Flandes. La guerra de los Países Bajos llegaría a alcanzar una enorme gravedad. Y por si todo eso fuera poco el peligro de los piratas musulmanes y de la expansión naval turca era más fuerte que nunca.

Felipe II temió que Cataluña se convirtiera en un segundo Flandes protestante y tomó medidas drásticas. A principios de 1570 la ciudad de Barcelona envió una comisión oficial a Córdoba donde el rey estaba entonces supervisando las operaciones de la guerra contra los moriscos y pidió respetuosamente al monarca la libertad de los diputados. El rey comprendió que se había equivocado creyéndoles protestantes y les puso en libertad.

36348250Lo más llamativo de este asunto es que la medida de fuerza del rey no solo no empeoró sino que mejoró la relación de la Corona con Cataluña. La Generalidad adoptó a partir de entonces una actitud más colaboradora y ofreció el envío de 20.000 soldados catalanes a la dura guerra andaluza contra los moros donde su papel militar fue importante. Además las Atarazanas de Barcelona se convirtieron en un centro de fabricación de galeras militares de primer orden. La aportación de estos buques y de muchos catalanes fue relevante en la gran batalla naval de Lepanto contra los turcos en 1571.

Los historiadores catalanistas suelen pasar por alto este episodio que demuestra que el poder de la Corona también se hacía sentir en Cataluña durante el siglo XVI.

Rafael María Molina. Historiador

Fuente: Felipe II y la transformación del estado. John Lynch. 2007. El País.

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