Beatificación de 109 claretianos en la octava del centenario de su última aparición en Fátima


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Mural del Santuario del Corazón de María de Barcelona que expresa la nuclear vocación claretiana de difundir la devoción al Inmaculado Corazón de María junto a la del Sagrado Corazón de Jesús

 

La última aparición de Nuestra Señora en Fátima fue el 13 de octubre de 1917. Un siglo después el 21 de octubre de 2017, octava de dicha conmemoración, han sido elevados a los altares como beatos ciento nueve misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, mártires de la persecución religiosa en España en los años 1936 a 1939.

El 13 de julio de 1917 Nuestra Señora nos reveló en Fátima que «Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Corazón Inmaculado» y que deseaba se implantase en la Iglesia junto a la del Sagrado Corazón de su Santísimo Hijo. Se lo confirmó la Beata Jacinta Marto a su prima Lucía: “Ya me falta poco para ir al cielo. Tú te quedarás aquí para establecer la devoción al Corazón Inmaculado de María”. Así en la liturgia la fiesta del Inmaculado Corazón de María seguirá a la del Sagrado Corazón de Jesús. Hoy el mensaje de Fátima es más actual que nunca.

“San Antonio María Claret singular precursor de Fátima”. G. Roschini.

fatima5.pngEn el siglo anterior Nuestra Señora había enviado a su precursor San Antonio María Claret, inspirándole a fundar una Congregación de Misioneros que salieran por todo el mundo a dar a conocer ésta su devoción, por lo que el Santo le puso el nombre de Misioneros del Inmaculado Corazón de María, pues sabía que, como la Señora nos revelaría años después personalmente en Fátima, Dios quiere salvar al mundo por medio del Inmaculado Corazón de su Santísima Madre, que “es el trono en donde se dispensan todas las gracias y misericordias”.

En el primer capítulo de su Autobiografía el P. Claret escribe: “María Santísima es mi madre, mi madrina, mi maestra, mi directora y mi todo después de Jesús”. G. Roschini lo califica: “San Antonio Mª. Claret, Apóstol y gloriosísimo Fundador de los Misioneros Hijos del Corazón de María, en especial de la devoción a su Inmaculado Corazón, es no solo en el precursor, sino también un singular precursor de Fátima”. (San Antonio Mª. Claret y la Devoción al Inmaculado Corazón de María, Ef. Mar. 9 (1959), pp. 87-88.)

La beatificación de 109 Hijos de su Inmaculado Corazón en nuestros tormentosos tiempos, especialmente en España, nos confirma su promesa de que “Mi Corazón Inmaculado triunfará

En Fátima Nuestra Señora nos reveló su esperanzadora promesa de que al fin “Mi Corazón Inmaculado triunfará”, y la providencial beatificación de estos ciento nueve Misioneros Hijos de su Inmaculado Corazón muestra la vigencia y actualidad de este su esperanzador mensaje en tiempos tan convulsos para la fe católica en España, en que en tantos ámbitos se ha olvidado la causa por la que ofrecieron sus vidas, que el Beato Alfonso Sorribes resumía en estas sus últimas palabras: “¡Virgen Morena, salva a Cataluña y a España!”

Nuestra Señora, agradecida a la fidelidad del Santo Padre Claret a su inspiración, ha concedido a sus Hijos que en sus poco más de 150 años de historia de su Congregación hayan sido elevado a los altares ciento ochenta y tres Misioneros, beatificados como mártires sacrificados en odio a la fe en la persecución religiosa en España en el siglo XX.

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De la mayoría de este centenar largo de Misioneros mártires ahora beatificados no hay testimonios escritos de sus exclamaciones antes de morir, pero al igual que sus jóvenes hermanos martirizados en Barbastro, ya beatificados en 1992 por San Juan Pablo II, que sí los dejaron, por referencias sabemos que sus últimos gritos fueron los de: “¡Viva Cristo Rey! y ¡Viva el Corazón Inmaculado de María!” y “¡Reinen los sagrados Corazones de Jesús y de María!”.

Pablo Hall, compañero del beato Esteban Casadevall, superviviente por ser argentino, recogió el testimonio de éste que sintetiza el de sus compañeros de Congregación: “Ofrezco gustoso mi sangre por el reinado del Sagrado Corazón de Jesús en España, y de manera muy especial por el reinado del Corazón de María en todo el mundo, y no descansaré en el Cielo hasta haber conseguido este reinado del Corazón Inmaculado en todas las naciones de la tierra”.

A su vez el Beato Faustino Pérez, mártir en Barbastro, escribirá: “Querida Congregación: Anteayer día 11 de agosto, murieron seis de nuestros hermanos, hoy día 13 han alcanzado la palma de martirio veinte, y mañana esperamos morir los veintiún restantes…tenemos la consigna de que, aunque suenen los disparos, aclamar al Corazón de nuestra Madre, a Cristo Rey y a la Iglesia Católica. Me dicen mis compañeros que inicie yo los ¡Vivas!, y que ellos responderán.”

Vigilia de Oración en el Santuario del Corazón de María

En la tarde del viernes 20 de octubre en el Santuario del Corazón de María tuvo lugar una Vigilia de Oración presidida por el P. Mathew Vattamattam, Superior General de los Misioneros Claretianos, acompañado por catorce obispos y numerosos sacerdotes, hermanos y religiosas Misioneras de la Institución Claretiana.

Se pronunció uno a uno el nombre de los 109 nuevos mártires cuyas imágenes presidían la celebración, al tiempo que se encendía en el altar una vela por cada uno de ellos al ser nombrado, formando con las candelas la el número “109” de mártires.

Tras unos momentos de oración silenciosa, el Superior General explicó: “Nos hemos reunido para prepararnos juntos en oración junto a María en su casa.

Es este un acontecimiento de fe, y hemos escuchado la palabra de Dios:

 

“Continuamente estamos expuestos a la muerte por causa de Jesús” (2.Cor, 4,5-18), que nos habla hoy, en que en diversas partes del mundo vivimos la persecución a causa del Evangelio; y este acto es un acontecimiento de la Iglesia. Que la Madre de los Mártires nos prepare para acoger la gracia que mañana recibiremos”.

 Tras las invocaciones y demandas de intercesión, el Padre General dio la bendición y se entonó el canto “Mártires de la Iglesia Mártir” de Luis Elizalde.

Beatificación de los Siervos de Dios Mateo, Teófilo, Fernando y 106 Compañeros, Misioneros Hijos del Corazón Inmaculado de María, Mártires en la persecución religiosa en España en los años 1936-1937

Presidió la celebración el Prefecto de la Sagrada Congregación de las Causas de los Santos Cardenal Ángelo Amato con el Cardenal de Barcelona Mons. Juan José Omella, el Nuncio en España Mons. Renzo Fratini y el Superior de la Congregación Claretiana, concelebrando con ellos treinta obispos de todo el mundo, quince de ellos claretianos, y más de 300 sacerdotes, y asistiendo 3.000 fieles.

El rito de beatificación comenzó con la súplica del Cardenal Omella, acompañado por el Vicepostulador P. Manuel Casal, cmf, a su Santidad el Papa Francisco de que se digne inscribir en el número de los beatos a los Siervos de Dios Mateo, Teófilo, Fernando y 106 Compañeros, Misioneros Hijos del Corazón Inmaculado de María, de los que el Vicepostulador leyó breve semblanza.

Seguidamente el Cardenal Amato, en representación del Papa Francisco, procedió a la lectura en latín de la Carta Apostólica por la que:

 

Con nuestra Autoridad Apostólica concedemos la facultad de que los venerables siervos de Dios Mateo, Teófilo, Fernando y 106 compañeros de la Congregación de los Misioneros Claretianos, testigos heroicos del Señor Jesús hasta derramar su sangre, de ahora en adelante sean llamados Beatos, y se pueda celebrar cada año su festividad el día uno de febrero.

 

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Urna con reliquias de los Mártires

 

Tras la procesión y veneración de las reliquias, siguió la liturgia de la palabra con la lectura del Evangelio Lc 9, 23-26, procediendo luego el Cardenal Amato a pronunciar su homilía.

 

“El P. Mateo Casals, que encabeza la causa, en camino a su ejecución, repitió en alta voz: ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva el Sagrado Corazón de Jesús!”

Así lo confirmó el Cardenal Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos Mons. Ángelo Amato en su homilía de canonización: “Es el caso del P. Mateo Casals, que encabeza la causa. Su único delito fue ser un sacerdote católico. Según los testigos, el P. Mateo se había preparado para el martirio y en el camino que conducía a su ejecución varias veces repitió en voz alta: ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva el Sagrado Corazón de Jesús!”.

Recordó también la muerte de un estudiante que rezaba el rosario. “Los milicianos marxistas le obligaron a tirarlo al suelo y pisotearlo. Ante su negativa le metieron el crucifijo en la boca empujándolo hasta el punto de hacerle escupir sangre”.

Calificó de “diabólico tsunami” la persecución religiosa desatada por aquellos que querían aniquilar la presencia cristiana en España, y que trajo una virulenta epidemia de muerte y destrucción, dejando tras de sí miles y miles de víctimas indefensas e inocentes, ante la cual “Nos conforta que todos los religiosos se comportaron con fortaleza y dignidad e incluso con alegría, sin nunca traicionar su fidelidad a Cristo y a la Iglesia, ya que si antes de ser asesinados los milicianos les prometían la libertad si abjuraban de su fe, ninguno lo hizo, y los 109 mártires claretianos, respondieron con la eficaz arma del perdón a aquel intento de aniquilar el cristianismo en España.”

 

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El Cardenal Amato en la elevación de la Hostia durante la consagración en la Santa Misa

 

Santa Misa de Acción de Gracias en el Santuario del Corazón de María

fatima2.pngEl domingo día 22 tuvo lugar la santa Misa de Acción de Gracias en el Santuario del Corazón de María, presidida por el Cardenal de Barcelona Mons. Juan José Omella, concelebrando el P. General Mathew Vattamattam y el Provincial de los Claretianos de Cataluña, P. Ricardo Costa-Jussá y doce obispos claretianos.

En su homilía Mons. Omella glosó el ejemplo de los mártires como instrumentos de perdón, reconciliación y paz, e hizo una llamada a una confianza absoluta en Dios ante las dificultades. «No tengáis miedo de afrontar las dificultades del tiempo presente porque, a través de acontecimientos que a menudo nos desbordan, Dios va dirigiendo la historia humana hacia su plenitud… el amor vence al odio y ninguna dificultad o persecución puede quitarnos la alegría de confesar a Jesús» Y añadió: “No olvidéis que el corazón le pertenece solo a Dios, por eso ha pedido una entrega absoluta a Él. No os dejéis atrapar por ideologías políticas o por otros ídolos modernos que reclaman entrega absoluta. Solo a Dios debemos dar lo que es de Dios».

 

 

Un comentario

  1. ¿«Beatificación de 109 claretianos en la octava del centenario de su última aparición en Fátima»?
    La aparición fue de la virgen, no de estos 109 claretianos…
    Luego el título tendría que ser «Beatificación de 109 claretianos en la octava del centenario de la última aparición de la virgen en Fátima».
    Es que no hay más.

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