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Carles Puigdemont, en su discurso/ridículo, citó los 16.000 millones que supuestamente ‘roba’ cada año España a la región, un cálculo que se aleja mucho de la realidad. Según el último dato publicado por el Ministerio de Hacienda, la balanza fiscal de Cataluña no llega a 10.000 millones de euros.

Lo que no dijo es que la Generalitat ha empezado a presionar a las empresas catalanas para que paguen el impuesto de sociedades a la Agencia Tributaria Catalana (ATC); lo que ha terminado de asustar a muchas compañías,que aprovechan el traslado de su sede social para cambiar su domicilio fiscal.

Con este movimiento, en caso de una supuesta independencia, Cataluña perdería más de 2.100 millones de euros en impuesto de sociedades solo con las 40 grandes compañías que ya han anunciado su traslado, cifra que se elevaría por encima de los 2.600 millones con las que ya han dejado ver que están dispuestas a seguir estos pasos, como Freixenet, Grifols, Idilia Foods o Renta. Este montante supone en torno al 10% de la recaudación en todo el territorio por el impuesto de sociedades.