arran

Todo es mentira en ellos. Todo pura pose. Todo contradicción o malaintención. Son los cachorros de la CUP, los que que acusan de fascistas a los que avisan del peligro de la islamización de Europa.

Eso sí, no han tenido reparos desde hace años de llenar Cataluña de pintadas pidiendo quemar iglesias. ¿Es esto coherencia? ¿o es simplemente perversión mental?