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Uno de los mantras preferidos del nacionalismo en los últimos años es el que habla del “estado” catalán que desapareció en 1714. Según el mito ,la Diputación o Generalidad era el gobierno catalán de la época ,basado en los fueros o “constitucions” mientras que el poder de la Corona en Cataluña era muy débil en los siglos XVI y XVII. Por eso hablan de un “estado” catalán no independiente pero si confederado a la Monarquía Hispánica ,casi al mismo nivel, hasta 1714.

El problema es que este mito tiene muy poco o nada que ver con la realidad histórica, como reconocen los historiadores catalanes más serios y eruditos. La Diputación o Generalidad catalana era un organismo nacido en el siglo XIV, durante la Edad Media. Era un órgano o diputación permanente de las Cortes catalanas. También en Aragón y Valencia había organismos similares , dentro de la Corona de Aragón. La función de la Generalidad era cobrar los impuestos, de los que luego daba una parte al rey durante la celebración de Cortes.

A partir de principios del siglo XV, ya con la dinastia Trastamara asentada en el trono de la Corona de Aragón la Diputación catalana adquiere también la función de garantizar el cumplimiento de los fueros de Cataluña por parte de la Corona. Esto otorgó a la Generalidad una considerable influencia ya que podia limitar seriamente, al menos en teoria, la capacidad de la Corona para legislar y gobernar en Cataluña en cuestiones agrícolas, de derecho civil o de jurisdicción nobiliaria. Pero de ningún modo convertía a la Generalidad en el gobierno catalán. La capacidad de legislar y ejercer el gobieno en Cataluña seguía en manos de la Corona o de sus representantes como los gobernadores ,llamados luego “lloctinents” o virreyes.

Este hecho ya fue subrayado hace décadas por historiadores catalanes de prestigio como Vicens Vives o Antonio de la Torre, entre otros. Un historiador tan prestigioso como el británico John Elliott ha sido criticado por autores nacionalistas por decir lo mismo y por considerar que, debido a ello,la documentación de la Generalidad catalana de la época tiene poca importancia(como ha señalado la historiadora Eva Sales)

Historiadores catalanes han afirmado que por ello se ha solido considerar más importante la documentación histórica del Ayuntamiento de Barcelona que la de la Generalidad Existe una obra de gran interés llamada Dietaris de la Generalitat de Catalunya entre 1411 y 1714” (disponible en la tienda oficial de la Generalitat) ,que reúne en 10 tomos la documentación de la Generalidad de la época. Es una valiosa obra en la que se recogen multitud de datos de la vida catalana de la época y también de la política local del periodo.

Como explica una de las prologuistas de la edición, la historiadora Eva Sales, cientos y cientos de páginas de la obra se dedican a detallar las quejas de la Generalidad sobre las decisiones de gobierno de la autoridades virreinales, lo que demuestra que el poder de la Corona era considerable. Subraya la citada historiadora ,por ejemplo, como durante el reinado de Felipe II y luego en el periodo entre 1652 y 1700 se dio un considerable fortalecimiento del poder real frente al de la Generalidad. Algo que también había sucedido en la época de Fernando el Católico.

Es decir que la extendida idea acerca de un poder real débil y unas instituciones catalanas fuertes en la Edad Moderna puede resultar muy desenfocada cuando se estudian con detalle los documentos. (Por supuesto no hay que confundir la Diputación o Generalidad de esta época con la Diputación Provincial de Barcelona surgida a principios del siglo XIX)

Rafael María Molina.Historiador