Las marquesinas de las paradas de autobús de la ciudad eterna amanecieron el pasado sábado 1 de julio con diferentes imágenes blasfemas de Jesús y la Virgen María.

Los todavía desconocidos autores de esta deleznable campaña colocaron en las pantallas publicitarias de la empresa romana de transportes ATAC -Azienda per la mobilità-, las despreciables imágenes que les mostramos a continuación.

En la primera de ellas, se puede ver a la Virgen Inmaculada Concepción sujetando a un bebé, que sería Jesús, al mismo tiempo que coloca su mano derecha sobre el muslo de otra mujer. La imagen da a entender que la Virgen se siente atraída por las mujeres y que, por ello, ha acudido a la Fecundación in Vitro para tener a su hijo.

La segunda imagen con la que desgraciadamente se toparon los romanos la mañana del sábado muestra a Jesús junto a un niño y las palabras “Ecce Homo erectus”. La abominable imagen habla por sí sola.

 

Cuando una civilización escupe sobre sus raíces se condena a su extinción. Ya puede camuflarse con algarabías carnavalescas como la del pasado domingo en Madrid. Pero el que no huela el hedor la muerte de una sociedad, es que se ha quedado sin olfato.