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Tras el 1-1 entre el Manchester City y el Liverpool  los entrenadores de ambos equipos ofrecieron su visión personal del partido.

Con la falsa modestia y cinismo que lo caracteriza, el técnico del City Guardiola mostró una alegría impropia de un empate: Es uno de los días más felices de mi carrera como entrenador. Estoy muy orgulloso de mis jugadores. El espíritu con el que hemos jugado hace que sea uno de los días más dichosos”.

Cuando un periodista le mencionó a Klopp las palabras de su compañero en los banquillos, el alemán reaccionó riéndose y contestando con ironía: “Es español. Ellos son más emocionales que los alemanes”.

Guardiola, ya puede hacer lo que quiera, pero siempre será visto desde fuera como un españolito más.