Ejército español: Guerra en la jungla. Filipinas 1897


molina

 

En 1896 el General Blanco se había aferrado a una suicida estrategia de replegar las tropas para defender las ciudades, especialmente Manila mientras dejaba el campo y las aldeas en manos de la guerrilla. Al tomar posesión el nuevo gobernador, general Polavieja, dejó claro que esa situación era inaceptable. Al asumir el mando mantuvo una serie de reuniones con sus oficiales de más confianza como su ayudante de campo, capitán marqués del Baztán, los generales Lachambre, Zabala, Marina, Barraquer entre otros para diseñar nuevas tácticas mucho más ofensivas.

La prioridad era romper el cerco de Manila tomando la línea rebelde de Silang (véase artículo el Ejército español derrota a la guerrilla filipina). A partir de marzo de 1897 el principal objetivo del ejército español en la isla de Luzón era la toma de la ciudad de Imús, con la poderosa línea de trincheras y de fortificaciones que poseían allí los rebeldes tagalos.

Era vital aplastar la sublevación en la isla de Luzón, pues la propia capital estaba amenazada. Incluso después de la victoria de Silang la situación era aún grave. En los propios límites de Manila fue necesario a principios de Marzo arrojar a los rebeldes de sus trincheras quedando 300 tagalos muertos.

El 23 de marzo el general Lachambre, al frente de 9.000 hombres y 16 piezas de artillería pudo emprender las operaciones sobre Imús. Nuestros cañones empezaron a machacar las posiciones rebeldes con gran intensidad. Las tropas españolas avanzaron a paso rápido hasta situarse en sus posiciones desde las cuales se lanzaron contra las trincheras filipinas, pese a los disparos tagalos.

Tuvieron lugar numerosos combates cuerpo a cuerpo y a la bayoneta. También explotaron algunas bombas que los rebeldes habían diseminado como trampas. El propio líder militar rebelde Emilio Aguinaldo dirigió la defensa. Las fuerzas filipinas en torno a Imús constaban de 15.000 hombres.

Miles de personas con banderas españolas y bandas de música confluyeron frente al Palacio de Malacañang, sede del gobernador español y actual sede de la presidencia filipina.

Paralelamente en una operación combinada, las fuerzas del general Lachambre, la columna del general Barraquer y la Infantería de Marina tomaron la estratégica población de Bacoor. El 27 de marzo, tras 4 días de lucha, Aguinaldo dio la orden a sus tropas de retirada general, que derivó en desbandada hacia las aldeas del interior. Murieron 40 soldados españoles con 102 heridos de consideración y 187 leves. Los muertos tagalos pasaron de 900. Se capturaron grandes cantidades de armas, municiones y toneladas de armas y explosivos. Aguinaldo pudo escapar.

Los españoles residentes en Manila ofrecieron un recibimiento espectacular y multitudinario a las tropas de Polavieja y Lachambre a su regreso a la capital. Miles de personas con banderas españolas y bandas de música confluyeron frente al Palacio de Malacañang, sede del gobernador español y actual sede de la presidencia filipina.

También en Madrid y otras ciudades españolas salieron algunos miles de personas a la calle para celebrar la importante victoria. Esto puede sorprender visto desde nuestros días pero las guerras de Cuba y Filipinas se seguían con gran interés y patriotismo en España como refleja la prensa de la época y a veces se celebraban las victorias multitudinariamente como hoy los éxitos de la selección de fútbol. (Por ejemplo, la muerte del líder militar de los rebeldes cubanos Antonio Maceo en combate contra las tropas españolas en diciembre de 1896 fue celebrada por miles de personas en el centro de Madrid y otras ciudades). La Reina Regente ofreció un banquete a los soldados de la Guardia Real, como muestra de celebración por la victoria de Imús.

Todavía quedaban 9 meses de dura campaña, pero los rebeldes habían recibido ya golpes importantes. A lo largo de la campaña entre principios de 1896 y finales de 1897 murieron unos 700 soldados españoles y 7000 guerrilleros tagalos.

Fuentes: Campaña de Filipinas 1897. La división Lachambre. Federico Monteverde (1897)

Filipinas por España. Crónica de la insurrección en el archipiélago filipino Vol II 1897. Emilio Reverter Delmás

Rafael María Molina Sánchez. Historiador

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s