Ceuta: “cittá aperta”


María José Ibáñez Rodríguez

Marruecos controla los flujos migratorios como elemento de presión diplomática sobre España. Abre el grifo, como vulgarmente se dice.

Se trata de un reino aliado de Estados Unidos y de Israel, enemigo de Argelia. Pero aquí la inconsistente progresía, defiende de manera populista la entrada masiva de inmigrantes y la regulación extraordinaria de los mismos.

Todo ello ha sido negado apasionadamente por José Manuel Alvares, mentiras el Ministro del Interior español dice que Marruecos “está cooperando de manera leal y permanente”, que los intercepta.

Todos sabemos muy bien que esto se posibilita por los indultos a presos que concede el rey por las celebraciones de la monarquía feudal de la que son víctimas sus súbditos. Así presiona a España y de paso limpia sus calles de delincuencia y nos la regalan a nosotros. En esta celebración estaban todos cuando llegó la noticia de la invasión de Ceuta a la Embajada marroquí.

Hagamos un poco de historia. En mayo de 2021 entraron diez mil inmigrantes ilegales desde Marruecos como respuesta a la acogida en España de Brahim Ghali, jefe del Frente Polisario saharaui, enfermo de cáncer y covid. Este hecho supuso un desafío hacia su postura marroquí deseosa de invadir el Sáhara Occidental, protegido por Argelia.

Esta fue la razón de la entrada masiva de marroquíes nunca antes vista en Ceuta. Este procedimiento es un arma de presión a favor de sus intereses estratégicos, es decir, los de los Estados Unidos, Israel y Arabia Saudí. Y España lo pagó, pero no sólo así.

La visita de hace sólo unos días de nuestro presidente Pedro Sánchez a Argelia se tiene que considerar en el marco de una relajación de tensiones entre ambos países, no sabemos presionado por quién, pero sí podemos imaginarlo. Lo que sí sabemos es la razón.

El Gobierno español respaldó un plan de autonomía establecida por Marruecos para el Sáhara Occidental. Sucedió en marzo de 2022, pocos meses después del primer alud de inmigrantes de 2021.

La posición de España había sido siempre de neutralidad desde que se retiró de dicho territorio. Recordemos que tras el asesinato del coronel Luis Carrero Blanco, presidente del Gobierno en vida de Franco, por “ETA”, después de negarse a colaborar con Estados Unidos en la guerra del Yom Kipur, en 1973, contra Egipto y Siria.

La coalición árabe, encabezada por Siria y Egipto, aliados de España en tiempos de Franco, acaeció entre los días 20 y 25 de octubre contra Israel por la recuperación de los territorios invadidos por este estado artificial, aliado directo de los Estados Unidos.

Es importante destacar que Francisco Franco nunca reconoció ese estado y jamás hubo embajadas españolas en dicho lugar, hasta después de su muerte cuando España cayó en manos del liberal-socialismo bipartidista que hoy seguimos sufriendo.

El presidente de Egipto Anwar el-Sadat, se enfrentó para recuperar también los territorios en el Sinaí, ocupados en la guerra de los seis días en 1967, los Altos del Golán y reabrir el Canal de Suez. Tanto Estados Unidos como la antigua URSS reabastecieron a sus respectivos aliados.

El 22 de octubre las Naciones Unidas negociaron el alto el fuego. En los acuerdos de Camp David de 1978, a Egipto le devolvieron Sinaí y normalizó sus relaciones con Israel. En fin…

Pero sigamos con nuestra historia. El cargo de Presidente del Gobierno fue ocupado por Arias Navarro. Mientras Franco agonizaba, Hassan II, rey de Marruecos, aprovechó para organizar la Marcha Verde, que fue detenida rápidamente por tropas españolas desplegadas en la frontera por orden de Francisco Franco. Tras la muerte de Francisco Franco, en noviembre del mismo año, el Gobierno español presidido por Arias Navarro ordena la evacuación de todo el personal civil del territorio saharaui. Muerto Franco se entrega servilmente el Sáhara a Marruecos/ EEUU . Desde entonces la posición de España ha sido siempre neutral y los saharauis han estado esperando en campos de refugiados,
con el apoyo de Argelia, un referéndum de independencia que la ONU tiene reconocido desde hace décadas.

El Sáhara es como una pequeña Palestina en África, esa que tanto defiende este otro gobierno títere que tenemos en España y que ha sido quien, en un abrir y cerrar de ojos, lo ha entregado a Marruecos, como pago de su ”error”.

Ante la nueva traición de España hacia los saharauis, Argelia reaccionó retirando las embajadas españolas de Árgel y eliminó gran parte de sus relaciones comerciales. Sólo se pudo negociar el suministro de gas muy escaso y comprometido seriamente por la guerra entre Ucrania y Rusia, es decir Estados Unidos y Unión Europea versus Rusia Plus* y debido también al avance de Estados Unidos/ Israel sobre Irán. Argelia no sólo nos puede asegurar el gas, sino también todo el suministro energético y económico y la seguridad en el Mediterráneo.

Esta, y no otra, es la relación entre la invasión migratoria marroquí: han abierto el grifo Sabemos la mano que lo maneja, pero no quién da las órdenes. Aunque, como dije antes, es fácil hacer suposiciones a poco que se tenga un mínimo de capacidad de relación y se conozcan los hechos históricos.

Desgraciadamente todo esto escasea en nuestros votantes españoles, que seguirán apoyando todas las mentiras que les cuenten, porque realmente rompe el corazón ver a todos esos pobres súbditos marroquíes exhaustos, arrojados por su propia rey al mar, con flotadores de plástico. Y aún se atreven a decir desde el Ministerio de Exteriores que el restablecimiento de relaciones con Argelia no guarda ninguna relación con ningún tipo de enfrentamiento con Marruecos y sostener que su objetivo es estar bien con ambas naciones.

Así nos va, a la deriva, como esas pobres gentes, en medio del mar.



Categorías:OPINIÓN

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