El pasado domingo una parroquia de la archidiócesis de Tarragona, presidida por Mn. (?) Jaume Pujol, fue escenario de una esperpéntica mezcla de fe, liturgia y política.

Una de las iglesias de Vila-rodona, un pueblo de la comarca de Alt Camp en Tarragona, fue el escenario para el recuento de votos el pasado domingo. El escrutinio transcurría con total tranquilidad a la vez que los feligreses oraban y cantaban durante el oficio. Sobre el altar, el sacerdote revestido celebraba una extraña ceremonia mientras a su lado varias personas ordenaban las papeletas sobre una mesa.

Por cierto, en Vila-rodona, si mal no recordamos fueron asesinados 12 seglares y sacerdotes, mártires de Cristo, durante la Guerra Civil.