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Rosa María Sardà, emocionada y al borde del llanto, hizo delante de la cámara del programa Más vale tarde -de La Sexta- un alegato en favor de la libertad y de la diversidad cultural y religiosa.

Como una dica, se erigió en portavoz de las familias de las víctimas y dio las gracias “en su nombre” por las muestras de cariño recibidas.

Pero lo más curioso llegó al final. Aunque se está criticando cualquier politización de la masacre, venga de donde venga, Rosa María Sardà cruzó la línea y se despidió con un claro guiño en favor de la independencia de Cataluña: “¡Salut y emancipació!”, proclamó en catalán ante la cámara de La Sexta en directo.