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San Pedro Nolasco fue un ilustre santo catalán de finales del siglo XII. Nació cerca de Barcelona, España, concretamente en Mas de Saintes Puelles, entre los años 1180 y 1182. Pasó a la posteridad por fundar (junto con San Raimundo de Peñafort) la Orden Real y Militar de Nuestra Señora de la Merced y la Redención de los Cautivos, más conocida como Orden de la Merced. 

nol2.jpgHijo de una familia muy cristiana a los 15 años quedó huérfano de padre y heredero de una gran fortuna. La madre le ayudó en todos sus proyectos de hacer el bien y de obtener santidad. Siendo joven peregrinó al Santuario de Monserrat y allí se puso a meditar que las vanidades del mundo pasan pronto y no llenan mientras que lo que se hace para la vida eterna dura para siempre. Entonces prometió a la Virgen vivir en pureza y consagrarse en su servicio.


En aquel tiempo muchísimos cristianos sufrían una cruel persecución de parte de los mahometanos, que se llevaban a sus tierras como esclavos a todos los hombres que encontraban. Allí sufrían atroces tormentos y muchos perdían su fe. 
Esto fue lo que movió a Pedro Nolasco a gastar su gran fortuna en libertar al mayor número posible de esclavos cristianos. La Virgen confirmó en una aparición que sus buenos deseos eran queridos por el cielo. Una noche (en agosto de 1218) se apareció la Santísima Virgen a San Pedro Nolasco y al rey Jaime I de Aragón (amigo íntimo de nuestro santo) y les pidió que fundaran una Comunidad de religiosos dedicados a libertar cristianos que estuvieran esclavos de los mahometanos.

nol4.pngConsultaron al director espiritual de juntos, que era San Raimundo de Peñafort, y éste los llevó ante el Sr. Obispo de Barcelona, al cual le pareció muy buena la idea y la aprobó. Entonces el militar Pedro Nolasco hizo ante el obispo sus tres votos o juramentos. de castidad, pobreza y obediencia, y añadió un cuarto juramento o voto: el de dedicar toda su vida a tratar de libertar cristianos que estuvieran siendo esclavos de los mahometanos. Este cuarto voto o juramento lo hacían después todos sus religiosos.

Los antiguos dicen que la Virgen les recomendó:  Fundad una asociación con hábito blanco y puro que sea defensa y muro de la cristiana naciónSan Raimundo predicó con gran entusiasmo en favor de esta nueva Comunidad y fueron muchos los hombres de buena voluntad que llegaron a hacerse religiosos. El vestido que usaban era una túnica blanca y una cruz grande en el pecho. San Pedro Nolasco fue nombrado Superior General de la Congregación y el Papa Gregorio Nono aprobó esta nueva Comunidad.

También Nolasco ayudó al rey Don Jaime a conquistar para los cristianos la ciudad de Valencia que estaba en poder de los mahometanos, y el rey, en agradecimiento, fundó en esa ciudad varias casas de la Comunidad de los Mercedarios. El rey Jaime decía que si había logrado conquistar la ciudad de Valencia, ello se debía a las oraciones de Pedro Nolasco. Y cada vez que obtenía algún resonante triunfo lo atribuía a las oraciones de este santo.

nol1San Pedro hizo viajes por muchos sitios donde los mahometanos tenían prisioneros cristianos, para conseguir su libertad. Y viajó hasta Argelia, que era un reino dominado por los enemigos de nuestra santa religión. Allá lo hicieron prisionero pero logró conseguir su libertad. Como había sido un buen comerciante, organizó técnicamente por muchas ciudades las colectas en favor de los esclavos y con esto obtuvo abundante dinero con los cuales logró la libertad de muchísimos creyentes. Fallecido en Barcelona, el 6 de mayo de 1245, Pedro Nolasco será canonizado en 1626 por el Papa Urbano VIII, celebrando la Iglesia Católica su festividad se celebra el 29 de enero.


Se calcula que deben su rescate a los mercedarios unos 70.000 cautivos a lo largo de la historia, 3.920 de ellos en vida de su fundador. La suya es una de las estatuas que adorna el crucero derecho de la Basílica de San Pedro, en Roma, así como la Columnata de Bernini. Zurbarán lo retrata en un precioso cuadro recibiendo la visita de San Pedro crucificado. Son muchas las iglesias cuya advocación es la de San Pedro Nolasco.