
La proximidad del 6 de diciembre, día de la Constitución, es una buena ocasión para afirmar, o mejor para repetir, que Somatemps no es una entidad constitucionalista, sino hispanista.
¿Qué significa esta afirmación? ¿Qué estamos por el desprecio a la Constitución vigente y por tanto a las leyes? NO, en Somatemps queremos ser respetuosos con la legalidad, y afirmamos que esta legalidad obliga a todos.
¿Qué consideramos adversario o enemigos a los partidos o asociaciones que se declaran constitucionalistas? NO, hemos demostrado en diversas ocasiones (12 de Octubre, por ejemplo) nuestra capacidad de colaborar con otras entidades que se declaran constitucionalistas en defensa de la Unidad de España.
Ser Hispanista es afirmar que la existencia de España y de su proyección, la Hispanidad, es anterior a cualquier constitución. Para el “patriotismo constitucional” (idea del filósofo alemán Jürgen Habermas) la legitimidad histórica de España surge de la voluntad de los españoles que “se dan a si mismos una constitución”. Pero si no hubiera una soberanía previa, y, en consecuencia, una comunidad política preexistente, este proceso sería imposible. Si la soberanía española surge del acto constitucional, estamos dando la razón a los separatistas, pues ellos también pretenden hacer emerger su soberanía del propio acto soberano del “derecho a decidir”.
Pero además de estas afirmaciones genéricas respecto a la relación entre cualquier constitución y la sociedad política que le ha dado forma, hay otras apreciaciones respecto a la actual constitución vigente en España:
- NO es cierto que esta constitución se la “dieran los españoles a sí mismos”. La constitución fue fruto de un consenso entre los poderes facticos, la izquierda, los nacionalistas catalanes y vascos, la embajada norteamericana y la socialdemocracia alemana, que regaba con millones de marcos a Felipe González.
- La constitución está plagada de contradicciones: por un lado afirma la unidad de España, por otro dice que España está formada por “regiones y nacionalidades”. De ahí resulta que España es una “nación plurinacional” (¿????)
- La constitución reconoce a los “territorios” el “derecho a decidir”, pues pueden decidir si son “región o nacionalidad”, si quieren o no autonomía y por qué vía pueden acceder a la autonomía.
- Cada una de las diecisiete autonomías es un estado en miniatura. Todas tienen gobierno, parlamento, tribunal superior de justicia, y el equivalente al Consejo de Estado y al Tribunal Constitucional (en el caso de Catalunya, el Consell de Garanties estatutaries). A los separatistas catalanes no les hace falta construir “estructures d’estat”: ya se las de la constitución.
- Las autonomías, tal como las concibe la actual constitución, son una fuente de enfrentamientos territoriales, y hacen nacer posiciones “nacionalistas” incluso allí donde nunca las ha habido. Hace poco hemos oído a la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid decir que “los madrileños financian con sus impuestos la sanidad pública andaluza” ¿no les suena está música? ¿será Madrid otra nación “oprimida y expoliada?.
No debe deducirse de nuestra crítica al constitucionalismo que desde Somatemps estamos por una vuelta al centralismo, que es algo ajeno a la tradición política hispánica.
Estamos por un hispanismo que se fundamente en el reconocimiento de la existencia de una sociedad política hispana, decantada a lo largo de la historia.
Estamos por un hispanismo que defienda la pluralidad de su concreción en los diversos pueblos hispanos, que defienda esta pluralidad cultural y lingüística como una riqueza y que aúne la defensa del español como lengua común con la defensa de las demás lenguas españolas-
Estamos por unas autonomías basadas en el principio de subsidiariedad, que se articulen a partir de la autonomía municipal y en la mancomunidad de municipios, y no creando pequeños clones del estado liberal como son las actuales comunidades autónomas.
Estamos por la recuperación de nuestra historia y el orgullo de nuestras raíces, no porque sean las mejores, sino porque son las nuestras.
Estamos por la recuperación de la soberanía hispana frente a la globalización.
Nada de todo esto nos lo garantiza la actual constitución. Por ello
SOMOS HISPANISTAS, NO CONSTITUCIONALISTAS.
Categorías:ACTIVIDADES, DOCUMENTS / PREMSA
Basfi se me ha adelantado. La unidad de España es parcial. Se consigue en 1580 en las Cortes de Tomar, no en 1492, y ni siquiera tampoco en 1512. Y se pierde en 1640 (oficializado en 1662) por la traicion de una parte de unas elites egoistas y cegatas (como nos suena eso…).
Hasta finales del siglo XVII y principios del XVIII no termina de solidificar el error de llamar ‘España’ solo al actual Reino de España, aunque ya venia insinuandose desde antes. España, en su autentico sentido, esta formada por el Reino de España y la Republica de Portugal. España -en su sentido convencional- es tan portuguesa como Portugal es ‘española’ (en el sentido historico del termino: hispana, iberica). Somos una misma sangre, una unidad territorial patente, una civilizacion historica y una subdivision cultural palpable dentro de Europa y la Cristiandad. España esta castrada en su concepcion de si misma sin lo portugues. Y Portugal… lo de Portugal es mas dramatico aun si cabe.
Y sin embargo parecemos estar condenados a grados variables de division, extrañamiento y tribalismo por la miopia, estupidez, ignorancia y mala baba de diferentes elites regionales de poder, ya sea en el Bilbao peneuvero, en la Generalidad, en Lisboa, o en los pasillos del patetico gobierno de Madrid. El garrulismo del populacho hace el resto: pura arcilla en las manos de ingenieros sociales como Pujol.
‘España’ es Hispania, que es Iberia. Pero en lugar de trabajar para reducir la division lo hacemos para incrementarla artificialmente. Nunca seremos grandes si estamos divididos.
Me gustaMe gusta
Totalmente de acuerdo con el artículo, breve pero acertadísimo.
https://youtu.be/p11ZfrNr_L0
Me gustaMe gusta
«Nacionalidades» no son «naciones». La única definición objetiva de nación es la utilizada en derecho internacional, que se puede resumir en pueblo con estado propio; y el único estado soberano en España es el español (y Portugal si se toma una definición amplia de España remontándonos a los godos, o de la Hispania). Nacionalidades no son naciones, se tomó deliberadamente una expresión distinta de nación por las implicaciones legales de nación.
Me gustaMe gusta
Nacionalidad es relativa a nación. Se tiene una nacionalidad por pertenencia a una nación. Otra cosa es el respeto por la diversidad.
Me gustaMe gusta