¿Revolución de las «sonrisas»?: El precio de colgar una bandera de España en Vich


bandera-vic

A. P. es un ciudadano residente en Vich (uno de los feudos del separatismo), que se siente catalán y, además, español, hasta el punto de que ante la proliferación de esteladas en su ciudad decidió expresar libremente sus sentimientos con una bandera española en el balcón de su domicilio. Ni Ciudadanos ni el PP tienen representación en el municipio, cuyo consistorio abandera el procés y forma parte de todos las asociaciones, plataformas, grupos, entidades e iniciativas partidarias de romper con el resto de España.

En la mañana del viernes, este ciudadano se encontró una desagradable sorpresa. Las persianas manchadas de pintura y el suelo del balcón lleno de huevos podridos. Una muestra del carácter «cívico, pacífico y festivo» del movimiento nacionalista, un señalamiento en toda regla contra quien creía que tenía derecho a colgar en su balcón una bandera diferente a todas las demás, una rojigualda

 



Categorías:ACTIVIDADES, CULTURA, MITES NACIONALISTES / MITOLÓGICAS

2 respuestas

  1. La prueba del algodón de dos cosas: del carácter cívico, pacífico y festivo del prusés (jajaja) y de que todavía hay quien ‘los tiene’ como el caballo de Espartero, como para poner una bandera española en la capital de la Cataluña profunda.

    Me gusta

  2. Esta Cataluña cada vez se parece más a la Alemania nazi donde la disidencia del pensamiento dominante se pagaba, en muchos casos, con la vida.
    Si España no estuviera en la Europa Comunitaria aquí estábamos en guerra civil igual que en 1936 pero ahora los rencores, inquinas y odios son mayores que entonces.

    Me gusta

Replica a Carlos Cancelar la respuesta

DESPERTA

Red sociocultural