Encomiendas en Venezuela, la Corona española velando por los indios (1688)


Rafael María Molina

Toda la legislación española en América estuvo impregnada de preocupación por que se garantizara el respeto a los indios. No es decirlo por decirlo sino algo que se puede comprobar echando un vistazo a los códigos legislativos españoles en América, desde las Leyes de Indias de Isabel la Católica a la Recopilación de las Leyes de Indias de 1680 y los Cedularios posteriores del siglo XVIII. Este tipo de lectura puede parecer árida y aburrida pero es muy interesante y muy útil para desterrar las falsedades y mitos de la «leyenda negra».

Las miles de Reales Cédulas (hoy diríamos Reales Decretos) de estos códigos de leyes están llenos de medidas para proteger a los indios de posibles abusos de los propios españoles. Se ha dicho muchas veces que estas medidas legales no se solían cumplir en la práctica. Pero los auténticos estudios sobre la cuestión dejan claro que la Corona actuó muchas veces para hacerlas cumplir.

En 1990 la historiadora suiza (y funcionaria de la ONU) Antoinette da Prato Perelli publicó junto con la Academia Nacional de Historia de Venezuela la obra en cuatro volúmenes » «Encomiendas de la Nueva Andalucía». Se trata de un monumental libro fruto de un largo trabajo en el Archivo General de Indias de Sevilla que recopila todos los documentos referidos a la «Visita» que llevó a cabo en 1688 el juez español Fernando te de la Riva Agüero a la región oriental de la entonces Capitanía General de Venezuela para estudiar la situación de las encomiendas españolas en esa zona.

La Corona había recibido noticias de malos tratos a los indios en las encomiendas. Las encomiendas eran una institución de origen feudal que se trasladó a América, donde los encomenderos, descendientes de los primeros conquistadores, tenían a su servicio a grupos de de indios.. indios que no eran esclavos y cuyos derechos tenían que ser respetados. Los miles de documentos sobre esta «Visita» reflejan la seriedad con la que el juez y la Corona se tomaban este tema.

El visitador llevó a cabo gran cantidad de entrevistas, tanto con indígenas como con encomenderos y religiosos españoles, e indagaciones, sobre el trato que recibían los indios, sobre si estaban bien alimentados y si se cumplían sus descansos y si recibían formación religiosa. La Corona ordenó que los indios pudiesen disponer de tierras propias y cultivarlas.

La zona oriental de Venezuela había sido explorada a tardíamente a principios del siglo XVII y su colonización había sido lenta y difícil. Tras diversos intentos fallidos, un conquistador catalán, Juan de Urpín o Joan d’ Orpí, natural de Piera, había sometido a los belicosos indios Cumanagotos y fundado el territorio conocido como Gobernación de Nueva Cataluña (más tarde Provincia de Nueva Barcelona). Orpín fue un soldado al servicio de la Corona en un tiempo en que Pau Claris había sublevado a la Diputación o Generalidad uniéndola a Francia. Por eso está hoy olvidado Orpín por la Cataluña oficial. Y por los prejuicios «anticolonialistas».

Más tarde esta provincia fue unida a otros territorios y pasó a llamarse Nuevo Andalucía. Hoy en día abarca los Estados de Anzoátegui, Sucre, Monagas y Territorio Federal Delta Amacuro. Finalmente varios encomenderos fueron procesados por mal trato a los indios y el juez y visitador Agüero estableció diversas reformas en el sistema encomendístico. Finalmente las Encomiendas serían suprimidas por orden real a principios del siglo XVIII.

Los documentos recogidos en estos libros son de gran valor etnográfico sobre los pueblos indios de la zona, así como sobre el funcionamiento de las encomiendas y los primeros tiempos de la colonización de Venezuela. Los testimonios de los encomenderos que recuerdan los méritos de sus padres en la conquista y defensa de un territorio que fue campo de batalla ya que era objeto de los ataques de piratas franceses, neerlandeses y de los combativos indios caribes, aliados de los enemigos europeos de España. La conquista, colonización y evangelización de Venezuela es una más de las gestas olvidadas del Imperio español.

En definitiva, un libro que supone una lectura de gran interés y un buen antídoto contra la leyenda negra.



Categorías:CULTURA, HISPANIDAD, HISTORIA

Deja un comentario

DESPERTA

Red sociocultural