Axel Seib

Yo he sido producto, en gran parte, del sistema educativo catalán vertebrado a través del Leviatán victimista que es la inmersión lingüística.
Entiendo que muchos lo hayan aceptado como normal. Es difícil vivir en la disonancia de tener que estudiar todo en una lengua impuesta a modo de venganza, mientras en nuestras casas, con nuestras familias, amigos y vecinos hablamos otra. Es incómodo asumir auténticas imbecilidades del tipo «el castellano ya lo aprenden en la calle». Por eso entiendo que la resistencia contra ese monstruo omnipresente que pretende que hablemos la lengua del amo si queremos medrar, sea mínima. Y entiendo, también, que haya gente que acepte someterse a cambio de migajas y no de no sentir más esa disonancia producida por una élite obsesiva.
Pero nosotros, incluso con todo el sistema educativo en contra, teníamos ciertos salvavidas. Yo aprendí mejor mi lengua materna, aquella que me permite comunicarme con cualquier otro español y otras muchas naciones, gracias a la voluntad de mis padres. Y, posteriormente, a mi deseo de continuar mis estudios en otra comunidad. La inmersión lingüística nos daba poco margen, pero siempre tuvimos la esfera privada para poder respirar.
Pero quiero dedicar éstas líneas a personas, familias y niños que no tienen esa oportunidad y se encuentran ante el mismo monstruo. Porque otros como yo, hemos sufrido esa marea pero con herramientas para superarla. Aunque fuese de forma precaria. Pero hay quienes no disponen de ésas herramientas y se encuentran desarmados frente a la inflexible e insensible maquinaria de Testigos de Pompeu Fabra.
Hay ciudadanos de otras naciones que llegan a Barcelona con sus familias para trabajar. En un sentido muy amplio. Me da igual quien vengan a hacer de fontanero o programador. No es una cuestión de clase.

Ésas personas que vienen a vivir, a producir y a contribuir, se pueden encontrar en la situación de que cualquier trato con la administración no es que sea incómodo por saber poco español. Es que se encuentran ante un muro impertinente y repelente. Pero somos adultos y, acordándonos de las madres de mucha gente, podemos llegar a cumplir trámites. Pero me centro en los pequeños de esas familias.
Imaginemos que por avatares profesionales, un ciudadano alemán se muda a Barcelona con sus dos hijos pequeños. Ingenuo de él, se piensa que se muda que España y el «trauma» será aprender español y el cambio de latitud. Especialmente duro para los niños. Pero no se encuentra ese problema. Se encuentra la inmersión lingüística en toda su rústica gloria. Consigue tramitar la escolarización de los niños. Consigue ingresar a su hijo de preescolar. Y el niño se encuentra en esa etapa crítica y vulnerable ante 5 señoras o señoritas que sienten la misma empatía por el niño que por una mesa camilla. Será alemán y tendrá 3 años, pero que aprenda catalán. Se le hablará únicamente en catalán. No habrá ningún esfuerzo en que el niño comprenda. Y no espero que gente que pone gometes y le reza a un póster de Muriel Casals, hable alemán. Pero si que esperaría un mínimo de sentido de la humanidad. Pero no. La humanidad está sobrevalorada. Lo que importa es que la gente hable catalán. Auténtico motor de la civilización occidental. Olvidemos cualquier otra excusa. Occidente fue construido a base de ball de bastons.
Pero sarcamos aparte, ese niño se va a encontrar en una diana de rechazo y de soledad bastante traumática para su corta edad. Y los padres se darán cuenta que se han metido en una gruta de imbéciles. Unos por acción. Y otros, nosotros, por omisión. Porque una vez hemos salvado el culo, nos hemos desinteresado. La situación sigue siendo de apartheid, pero da igual, nosotros ya hemos salido del sistema.
Y si, hemos salido, pero esos niños y esos padres se van a encontrar permanente tragando agua y siendo ahogados. Y son otros quienes les han lanzado al agua y les obligan a leer los grandes éxitos de Pedrolo si quieren un flotador. Pero es que nosotros miramos hacia otro lado.

Da igual el área a la que vayan. En párvulos se encontrarán esa situación de asfixia. En primaria. En secundaria. Cuando quieran apuntar a los niños a cualquier actividad, se van a encontrar el típico monitor salido de un fumadero de la CUP. Si hacen excursiones al monte con una asociación, les guiará el tonto de la estelada. Ir a ver una obra infantil de teatro,les toca «Jaumetó vol votar«. Colonias de verano en Cataluña, lo mismo. ¿Buscar algún curso de español subvencionado o patrocinado para niños? Misión imposible. ¿El Instituto Cervantes ofrece algo para éstas situaciones en Barcelona? No, que no quieren molestar. Aunque puedes encontrar cursos infantiles de catalán pagados por la Generalitat en Madrid. Quienes somos conscientes por experiencia del tipo de barbaridad que tenemos como sistema educativo, debemos combatirlo aunque hayamos sobrevivido a él. Sabemos que es algo contra nosotros. Sabemos que es un sistema que pretende alienarnos y convertirnos en siervos agradecidos. O, si no tragamos, en ciudadanos de tercera. Siempre lo hemos sabido. Y una vez hemos pasado la tormenta, es normal querer olvidarla. Pero ahí sigue. Y es capaz de destruir cualquier infancia inocente y ajena a la neura nacionalista y, de paso, arruinar su educación y nivel cultural sin compasión. Quizás por ello, debamos volver a la batalla. Porque seguirá siendo contra los nuestros, pero también va contra gente que no sabía lo que se iba a encontrar. Y es de justicia dar la mano a quién se ahoga cuando nosotros ya estamos a salvo.
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Es evidente que estas políticas lingüísticas sirven para informar a la población con hechos, altos y muy claros, quién es el amo.
Y hay que reconocer que han sido muy efectivas.
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A los españolistas nos tachan de catalanófobos. Eso es imposible, ya que los españolistas amamos Cataluña (España), la lengua catalana, la grandeza de toda la cultura catalana, la gastronomía catalana… Simplemente estamos defendiendo cosas coherentes: en Cataluña hay dos lenguas (español y catalán). Y no queremos la independencia de los denominados «Països Catalans», ya que independencia es sinónimo de odio hacia el resto de España. Además, en la Unión Europea, la independencia no tendría ningún recorrido (legalmente hablando).
A los «indepes» ya les va bien -de hecho, están superencantados- que venga una peruana y les dé la razón en todo. Una peruana que se murió ayer y que se creyó absolutamente todas las gigantescas mentiras del independentismo catalán y de la leyenda negra española.
Una peruana adicta a la hispanofobia y a una constante aversión infinita hacia la lengua española.
Pasen y vean. Sin comentarios:
https://www.youtube.com/watch?v=uokW1ZazROk
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Todos los españolistas ya sabemos lo que va a pasar. A título póstumo, le van a otorgar el Premio Nobel de la Paz y, por supuesto, la Creu de Sant Jordi.
Pero, además, la avenida Diagonal de Barcelona pasará a llamarse «avinguda de Rosario P. O. (1971-2024), activista i psicòloga peruana, víctima d’un càncer feixista i espanyolista».
Más bien será la avenida Meridiana, no la avenida Diagonal. Por todos los niñatos de «Meridiana Re.sis.te.ix», que durante tantos años, han estado cortando la avenida Meridiana a la altura de «Fabra i Puig», molestando a todas las personas normales.
Turururull y Puigdemongui le han dedicado un tuit en su memoria. Hasta dónde llega la subnormalidez.
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¡Buenísimo el vídeo! Esa peruana hace muchísima más gracia que Leo Harlem y el Comandante Lara juntos. Me he petado el Q-LO de risa. Jamás me había reído tanto. xD
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Lo más gracioso son los subtítulos automáticos que traducen del catalán al español:
«Soc psicòloga catalana». Traducción: «Soc toxicòloga catalana». O bien, «to-xi-có-ma-na catalana». Ja, ja, ja.
«Catalana d’arreu per la República». >>> «Catalana de Reus por la República». De Reus. Ja, ja, ja.
«Vaig néixer a Lima i porto gairebé 30 anys vivint a Catalunya». >>> «Va sin esa lima y Portugal debe 30 años vivir a Cataluña». Lima limón. O una lima para limar las uñas. Ja, ja, ja.
Y cómo se ríe y aplaude el público. Ja, ja, ja. El público lazi se lo está pasando pipa. Eso fue el 3 de febrero del 2019.
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Para mí, las noticias no son noticias, sino chistes.
Vamos con dos chistes de hoy:
Suspenden el «apunta al facha»: Sant Cugat del Vallès (el alcalde es de Junts) retira el permiso para la polémica gincana de las juventudes de la CUP (o sea, de Arran).
Una edil de la CUP denuncia acoso de un militante de las juventudes de Junts: «Vino a un lugar donde trabajo a traerme condones». La edil se queja de que Josep Arcas le instó a ponerse burka y le pidió por privado «con cuántos policías nacionales se acostaba», mientras las juventudes de Junts rechazan lo ocurrido y aseguran que tomarán medidas.
ES GENIAL. Hay problemillas entre ellos. Junts vs. la CUP. Ja, ja, ja.
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Rosario Palomino Otiniano (1971-2024) ha muerto de cáncer. Si us plau, prepari una «papa a la huancaína» al catalanitzador de cognoms. Por eso, últimamente siempre llevaba un sombrero. Algunos tipos de quimioterapia provocan la caída total del cabello. Peruana, nacida en Lima (Perú) en 1971 y fallecida hoy. Llegó a Barcelona (España) en 1990. Estudió Psicología y aprendió a leer, a escribir y a hablar en catalán. Activista e impulsora de «No em canviïs la llengua».
Hasta aquí, todo perfecto. A mí me parece muy bien que alguien quiera aprender el catalán. Me parece genial.
Pero Dios, que es lo máximo, sabe perfectamente quién merece morir ahora mismo y quién merece vivir unos años más.
A esta mujer peruana, junto al «pack» de aprender catalán, le vendieron el falso relato de «la nació catalana», «els Països Catalans» y que «Aspanya va colonitzar Catalunya». Estas ideas «indepes» las repetía como un loro hasta la saciedad. Se dejó adoctrinar fácilmente. Si te han adoctrinado, es porque tú mismo/-a lo has permitido. Lo mismo sucede con aquellas personas que caen en una secta pseudorreligiosa. Psicológicamente, algo te está pasando desde hace tiempo. Baja o nula autoestima, o lo que sea. Las personas normales no nos dejamos adoctrinar por nadie.
Cuando un/-a psicólogo/-a tiene un trastorno psicológico debe pedir ayuda a otro/-a psicólogo/-a. Como eres psicólogo/-a, no vale tratarte a ti mismo/-a el trastorno psicológico. Te tiene que tratar otra persona (también licenciada en Psicología).
Esta mujer no estaba haciendo ningún bien a la sociedad. Más bien, todo lo contrario. Cuando mezclas la lengua catalana con la secta del lazo amarillo, el resultado es «odio entre catalanes».
Yo conozco peruanos (hombres y mujeres) que llegaron a Barcelona (España) incluso antes de 1990. O sea, llevan más de 34 años aquí. Y jamás se les ha pasado por la cabeza la necesidad de aprender catalán. ¿Para qué? En Cataluña hay bilingüismo: catalán y español. Y en español nos entendemos todos.
Si una persona come «botifarra amb mongetes», todos los días, durante 34 años seguidos, es normal que te mueras de cáncer. Si no comes frutas ni verduras, es normal.
Que yo también amo Cataluña (España), la lengua catalana, la gastronomía catalana y la música en catalán. Incluso, muchísimo más que todos los «indepes» juntos. Porque a mí se me da muy bien AMAR. Lo que se me da fatal es, precisamente, odiar (que, de esto último, los «indepes» son unos expertos).
Nunca me alegraré de que se muera alguien. Pero, una vez más, ha quedado comprobado que el independentismo catalán provoca cáncer.
El PSOE, el PSC, Junts, ERC y la CUP provocan cáncer.
No hace falta ser médico, ni científico, ni teólogo, ni historiador, ni filósofo, ni poeta, etc., para darse cuenta de ello.
No se puede estar con Dios y con el diablo a la vez.
Cataluña es España. La nación catalana y los Países Catalanes no existen. Jamás han existido. Jamás existirán. Ni siquiera Pinocho miente tanto.
Dos vídeos de esta peruana que reniega de la lengua española y de su país natal (el Perú):
https://www.youtube.com/watch?v=JfE8yWHnHkU
https://www.3cat.cat/3cat/rosario-palomino-i-matthew-tree-ens-presenten-el-llibre-no-em-canviis-la-llengua/video/6286782/
El 5 de marzo del 2021, Dolça Catalunya ya dedicó un post a esta mujer:
https://www.dolcacatalunya.com/2021/03/una-peruana-separatista-espumarajea-al-escuchar-espana-en-el-cap/
Conclusión:
La lengua catalana no se debe politizar. Por eso, cada vez más jóvenes catalanes escuchan reguetón en español (con acento hispanoamericano, claro). Pasan olímpicamente de la lengua catalana, que se ha convertido en la lengua de la «corrupció política indepe», de las payasadas del Puichdemonggg, del tonto del pueblo (en la Tractoria profunda), de memes «trending topic»… La lengua catalana ya no es la lengua de las personas cultas, sino de las personas incultas, hipócritas, envidiosas y estúpidas.
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