Fue por casualidad, en la procesión malagueña en la que participaba la Legión.

Gracias a un joven con alergia al agua y a las tijeras de cortar el pelo, y a unos extraños gemidos inenarrables propios de quien ha pasado por la ESO, un legionario pensó que el joven necesitaba ayuda.

Y así se ha descubierto un método para que la asignatura de “Educación para la ciudadanía” se aprenda y asimile en tres segundos.

Expertos de todo el mundo están llamando al Ministerio de Defensa para contratar al legionario y que explique su método a insignes expertos en pedagogía.